11. La paz de las grallarias: donde el hombre y las aves armónicamente confluyen, publicado el 19 de octubre de 2008

octubre 20, 2008

Ángel Paz le preguntó a la persona que se retiraba de su equipo con el que jugaba voley en Nanegalito, Ecuador, porque lo hacía tan temprano. Este le respondió que se debía a que al día siguiente tenia que manejar para llevar a un grupo de Birdwatchers a ver un “lek” de Gallitos de la Peña (como les llaman en Ecuador al Gallito de las rocas), y para esto, debía levantarse a las 4 de la mañana, por lo que se tenía que retirar temprano a descansar.

Angel le pregunto porque se iba tan lejos, si el mismo, en su cercana plantación de tomate de árbol (aquí le decimos berenjena serrana), tenía un parche de bosque con otro lek de estas coloridas y apreciadas aves. El chofer del carro de turistas le pidió a Angel que hiciera una trocha hasta este lek y que le diría a su jefe, el dueño un “Lodge” cercano, que fuera a visitar el sitio cuando la trocha estuviera lista.

Y Angel así lo hizo. Junto con su hermano, sacaron un sendero al lek de los gallitos, a donde llegó el primer grupo de turistas exitosamente a verlos. En el camino de regreso, Angel le dijo al guía del grupo que le iba a enseñar unos pajaritos que él había acostumbrado a comer al llamarlos. Empezó a gritar a voz en cuello: “Pancho!!!!!!!!!!!….”, “María!!!!!!!!……..”. No pasaron muchos minutos hasta que aparecieron en el sendero, un par de Grallaria gigantea (Giant Antpitta). El guía y el resto del grupo quedaron boquiabiertos y estupefactos!!!!!!

La grallaria gigantesca
El Giant Antpitta es un ave que ocurre en Colombia y Ecuador y que fue recientemente redescubierta (en los 90’s) luego de permanecer décadas sin ser registrada. Es una especie muy apreciada por los tours de birdwatchers y todo un espectáculo de observar debido a su gran tamaño.

Como así, este señor podía llamar a las antpittas por su nombre?? Angel Paz, mientras hacia la trocha para el lek de los gallitos, se sentó con su hermano a comer. Mientras almorzaban, vieron pasar a estas grandes grallarias cerca, y Angel les tiró un pedazo de carne de su pan. Una de las grallarias se acercó con curiosidad y se lo comió. Angel le dijo a su hermano: Yo me voy a hacer su amigo.

Con el tiempo, angel desarrolló toda una relación con estas aves, aprendió que comían lombrices y con esto las alimentaba. Empezó a entrenarlas para que hicieran su aparición ante los atónitos birdwatchers, una vez que supo que estas aves eran la delicia de estos turistas especializados. Además, empezó a entrenar a otras especies de grallarias como Grallaria flavotincta (Yellow-breasted) y Grallaria alleni (Moustached).

Obviamente, su sitio se hizo rápidamente famoso entre los birdwatchers, quienes se pasaban la voz de un sitio donde un señor llamaba a las grallarias por su nombre. Por su lado, Angel, quien decidió apostar por el turismo y no convertir el resto de su terreno en chacras, tuvo resistencia por parte de sus hermanos, quienes lo tildaban de loco por creer que esto era más rentable que el tomate de árbol.

Una experiencia inolvidable

Cuando Angel nos pasó a recoger a las 4 de la mañana de la casa de Alejandro Solano, un guía costarricense que vive en Ecuador, Eugenio, André y yo, un argentino, un brasilero y un peruano, cogimos nuestras mochilas y trepamos a la tolva de su camioneta pick-up nueva. Nos dirigimos por la oscuridad y cuesta arriba hasta un punto en el que empezamos a caminar aún a oscuras. La trocha era empinada y barrosa, pero con buenos peldaños y una cuerda para sujetarse. Así si se podía caminar a oscuras. Y a oscuras llegamos al escondite donde al amanecer vimos al lek de los gallitos de la peña. Ambos, brasileño y argentino, estaban encantados con esta ave que no hay en sus países.

Una vez culminado este espectáculo, empezamos a regresar por una trocha, donde Angel sugirió llamar a sus amigas, un grupo de codornices de monte, las Dark-backed Word-quail (Odontophorus melanonotus), que cariñosamente había bautizado como las “Spice girls”. Angel las llamo y ellas no tardaron en aparecer sobre el sendero, para recibir la comida que este les tiraba. Luego, tal como vinieron, se fueron.

Mientras nosotros aún no terminábamos de creer lo que pasaba en frente nuestro, el hermano de Angel nos avisó que las grallarias estaban cerca. Angel empezó a llamar a María, pero ella no apareció, sino su hijo (ver foto), quien en la trocha se dedicó a comer lombrices. Al rato, apareció si, Maria, quien en vez de comer, almacenaba las lombrices en su pico. “Debe estar con crías” nos dijo Angel.

Esta increíble experiencia fue precedida de una visita al territorio de una Grallaria flavotincta que Angel recién estaba entrenando y que se mostró un poco desconfiada al comienzo, pero golosa de lombrices al final, lo que nos dejó unas muy buenas vistas de estas aves, muy difíciles de observar en estado silvestre. El tour terminó con un delicioso desayuno (incluido en los 10 dólares que pagamos por el tour) luego de deleitar la vista con el sinnúmero de colibríes que revoloteaban en los bebederos que Angel había colocado y otras aves que pudimos ver en los alrededores de este bosque húmedo de la vertiente occidental. Es decir, este paisaje cubierto de bosque tropical húmedo en la cara de los andes que da al mar, es como probablemente Chosica o Matucana se verían si no fuese por la corriente fría de Humboldt (ver foto).

Conversemos de conservación

Por supuesto que con la cantidad de visitas que recibe Angel, nadie le tiene que convencer que debe conservar estos bosques para las aves. El está convencido de esto, pues le conviene más el bosque en pie que tenerlo como una finca de berenjena serrana. Así se ganan hectáreas para la conservación de una forma convincente. Y ni qué decir de la tienda de souvenirs que ha instalado en su casa de la finca (tiene otra en Nanegalito por su puesto!), donde compré un par de polos con las fotos y los nombres de las grallarias que acababa de ver, y donde me tomé una foto con mis amigos observadores de aves, nuestro guía y por supuesto, Angel (ver foto).

Esta experiencia ya se ha empezado a replicar en el mismo Ecuador, donde Angel ya ha entrenado a un “tigre” para que muestre al Jocotoco Antpitta (Grallaria rigelyi) en la reserva de Tapichalaca, y estoy seguro que pronto acá en Peru tendremos nuestras primeras grallarias entrenadas.

10. La despedida del guerrero: Don Gustavo nos deja su lección, publicado el 27 de agosto de 2008

septiembre 4, 2008

Cuando llegué a Chiclayo hace 8 años, me di cuenta quién era ese SEÑOR, con todas sus letras en mayúscula, que se llamaba Gustavo del Solar Rojas. Su imponencia como tal hizo que rápidamente le llame Don Gustavo, pues al mismo tiempo daba la confianza suficiente para no decirle “Señor del Solar”.

Ya había oído nombrarlo y había conocido parte de su historia cuando leí por primera vez, en 1991, el artículo de Hernando de Macedo publicado en 1979 en el Boletín de Lima, que trataba sobre el redescubrimiento de la pava aliblanca. Y no sé por qué, ya entonces, me dio la impresión de que su imponencia era por razones de peso. Por aquel año, del Solar daba posada a los investigadores que pasaban por Olmos, de los cuales se ganó el respeto y que ahora sienten pena por su partida: Bernie Peyton, Enrique Ortiz, Tom Schulenberg, John O’Neill, entre otros.

La primera vez que lo vi fue en su casa de Torres Paz en Chiclayo, cuando yo, cursando el ultimo año de forestales en La Molina, decidí irme a hacer prácticas al bosque seco, cansado quizá un poco del clásico bosque húmedo tropical o “la selva”, que todos los forestales aspiraban conocer. Al decidir cambiar de aire un poco, no sabía que finalmente me quedaría a vivir aquí en este paisaje. Y eso fue gracias a Don Gustavo.

Y empecé a involucrarme con Don Gustavo, la pava aliblanca y su historia. Ahí descubrí a este personaje, el cual no era ni biólogo, ni forestal, ni si quiera ingeniero ni agrónomo, era un simple ciudadano agricultor y amante de la cacería, con un amor inquebrantable por esa pavita aliblanca. Desde que la redescubrió junto con John O’Neill en 1977, este ciudadano se envolvió en la conservación de esta especie, usando para esto, dinero de su propio bolsillo, hasta que empezó luego a recibir apoyo de instituciones como APECO, RARE, Fundación Backus, etc.

Revolviendo los archivos suyos que me entregó, puede encontrar el Comunicado Oficial Nº 38, que la Sub Dirección Forestal y de Fauna del Distrito Forestal Chiclayo emitió el 11 de Julio de 1978 que prohibía terminantemente el extraer madera, cazar aves y mamíferos en las quebradas de distribución de la Pava Aliblanca a fin de conservarla y protegerla. Este primera acción legal para la conservación de la pava aliblanca tuvo detrás a un pujante Don Gustavo como gestor, quien asimismo, fue el que se encargo de que el primer póster (ver foto) clamando la conservación de la pava aliblanca sea repartido, actuando mucho antes que el mismísimo estado. Este póster fue diseñado, impreso y repartido con fondos del bolsillo de Del Solar, y ni decir de quién pagaría la recompensa.

Luego vino la creación de Laquipampa, la categorización como críticamente amenazada, la declaración de ave de interés nacional por el Congreso de la República, como ave símbolo de Lambayeque, dos ediciones de estampillas con la imagen de la pava aliblanca, etc. Todo esto gracias a su empuje, perseverancia, constancia, decisión y convicción. ¿Cuántas personas ostentan esto? Poner de su propio dinero para aportar a la conservación de una especie, con seguridad son pocas.

Leí sus cariñosos relatos sobre la primera pava que crió en cautiverio, sus increíbles peripecias al intentar reproducirlas, su éxito al reproducirlas, de cómo se multiplicaron hasta superar el ciento, y de cómo finalmente se llegaron a liberar allá en el 2001. Cuando se liberó el primer grupo de pavas, naturalmente, el fue el que liberó la primera pava aliblanca a su hábitat natural (ver la foto respectiva). Se lo merecía y era en cierta forma, la coronación a tanto esfuerzo de años.

De verdad que las historias que tiene Don Gustavo son miles. Como la del cumpleaños numero ochentaytantos de Sebastián Chinchay (el mismo no recordaba cuantos años cumplía, ver la foto), el campesino que le aviso que había visto a las pavas aliblancas en 1977, quien para esto camino desde la puerta de Querpón hasta el fundo de Don Gustavo en las pampas de Olmos. Al enterarse Don Gustavo que seria su santo, mandó preparar un señor ollón de Ají de Gallina, y con ollón en tolva y varias cajas de cerveza, nos fuimos a la mismísima puerta de Querpón a celebrar el santo hasta ya no recuerdo que horas de la madrugada, en una fiesta de polvo y anécdotas que marco mi cariño hacia este señor, quien igual podía alegrarse con el político de terno como con el campesino olmano.

De verdad me apena grandemente que Don Gustavo nos haya dejado. Sin duda su ausencia se sentirá cada vez más. El cariño que le tenía tanta gente era grande, como era su generosidad y amor por el monte y la pava aliblanca (ver foto). Recientemente se le honró durante el VI congreso nacional de ornitología, luego en un artículo de la revista Viajeros, luego Pablo Venegas le dedicó una especie de geko nuevo para la ciencia (Phyllodactylus delsolari) y hace muy poco, fue honrado por el mismísimo Presidente de la República por gestiones del Ministro (y su gran amigo) Antonio Brack.

Todo esto, a mi parecer, es poco homenaje para una persona que ha dejado muy en claro que la conservación es tarea de todos, tanto de titulados, como de ciudadanos. Don Gustavo nos deja muy claro todo lo que se puede lograr a punta de empeño y cariño. Gracias a el, ahora en las veredas de Olmos hay pavas aliblancas pintadas, y en las jugerías, pósters como el de la foto, que son pura expresión popular. Cada vez que vea a lo lejos el centellante blanco de una pavita aliblanca sobre las laderas del bosque seco, o escuche su grito al amanecer, lo volveré a tener en mi memoria, a usted y a todas sus enseñanzas. Con lágrimas en los ojos le digo adiós, querido Don Gustavo.

9. Pomac, adiós a los invasores, bienvenidas las aves, publicado el 3 de julio de 2008

septiembre 4, 2008

Luego de casi siete años de estar enfermo de cáncer, el bosque de Pomac esta a punto de curarse. La invasión de los agricultores que le ha carcomido 1700 hectáreas de algarrobales está a puertas de ser retirada luego de un largo juicio lleno de ardides, del cual el santuario está saliendo victorioso. A manera de homenaje a estos algarrobales, es que hablaré de las aves del Santuario Histórico Bosque de Pomac.

Pomac es un algarrobal cruzado por el rio La Leche y que ostenta el título de Santuario, es decir, es un área natural protegida por el Estado. Tiene una extensión de casi 6000 hectáreas y se encuentra en la provincia de Ferreñafe, en el departamento de Lambayeque a una altura de 100 metros sobre el nivel del mar.

Si empezara un tour para ver aves por Pomac, con seguridad lo primero que haría es ir al algarrobo milenario (luego de registrarme en el Centro de Interpretación) y pararme a escuchar a la Cortarrama Peruana (Phytotoma raimondii). Una vez que la escuche, caminaría lentamente tratando de ubicar de donde proviene ese ruido que suena como una pesada puerta con las bisagras sin aceite, abriéndose. Seguramente a los pocos minutos encontraría a una cortarrama cantando desde lo alto de algún canutillo. Y es que en Pomac se encuentra la población mas grande (y protegida) de este raro y amenazado endémico tumbesino y peruano. Luego de deleitarme con este ave, pasaría a buscar a otro endémico y también amenazado como el Copetón Rufo (Myiarchus semirufus). Este copetón sabe responder muy bien al llamado con su canto, por lo que seguramente aparecerá en las cercanías de las áreas de bosque semi-denso o abierto.

Ya con estas dos especies en el bolsillo, la mañana se hace más tranquila y agradable, con lo que me dedicaría a seguir disfrutando del resto de especies endémicas del bosque seco que se dan cita en Pomac. Hasta le fecha se han registrado cerca de 95 especies de aves en Pomac, de las cuales 17 especies son endémicas de la Región Tumbesina, 5 son especies endémicas del Perú y según la legislación peruana, existen 2 especies “amenazadas” y 4 “casi amenazadas” y según la clasificación de BirdLife/IUCN, existen 2 especies “amenazadas”, y 3 “casi amenazadas”. Esto da cuenta de la importancia de Pomac en la conservación de la avifauna endémica del Perú y de los bosques secos, ya que muchas especies amenazadas únicamente se conservan en este lugar.

Continuando con el tour y luego de disfrutar del Pitajo de Tumbes, el Batara Collarejo (en Pomac conocido como “Dolor de Muela” o “Coscorrobo”), el Tirano de Tumbes, la Urraca, la Chiroca, el Choqueco, el Chisco, la Chilala, el Chiclón, el Chochín y el Churrete, entre otras muchas aves, saldría de esta zona para irme hacia un área mucho mas despejada en los alrededores del cerro Salinas, donde mi objetivo es la golondrina de Tumbes (Tachycineta stolzmanni).

Esta golondrina es la delicia de los birdwatchers, los cuales vienen a Pomac entre otras cosas, por la seguridad que este santuario ofrece para encontrar buenas aves como las mencionadas. Bajando una lomita de arena al oeste del mirador del cerro Salinas, se llega a un área plana y despejada, con algunos pocos algarrobos dispersos. Aquí, en cuestión de minutos, empiezan a surcar los cielos las golondrinas, las cuales gustan de anidar en cavidades dejadas por los carpinteros de espalda escarlata en las ramas de los algarrobos.

Conforme avanza la mañana, el sol empieza a elevarse y las sombras a achicarse, con lo que las aves se vuelven menos activas. Quizá es momento de buscar a la rara Bandurria (Theresticus melanopis) en las cercanías del río o del mismo cerro las Salinas, mientras podemos gozar del hermoso paisaje dominado por la alfombra verde que forman los algarrobos con sus copas, de cuando en cuando salpicados por las elevadas cumbres de las decenas de milenarias pirámides o huacas de la cultura Sicán, pues Pomac fue el centro de desarrollo de esta cultura.

Pasar un día en Pomac es una experiencia única de caminar entre algarrobos y aves, y esperemos que a partir de muy pronto, con tranquilidad. Nuestro patrimonio natural y cultural no puede ser expuesto a la destrucción por unos cuantos agricultores foráneos y otros tantos traficantes de tierras ávidos de hectáreas, sino que debe ser resguardado para nuestro deleite y el de nuestros hijos. La abnegada labor de los guardaparques de INRENA y los jefes del área (tres pasaron mientras Pomac estuvo invadida) al fin tendrá recompensa cuando se ejecute el desalojo.

Algarrobos y aves tendrán 1700 hectáreas para colonizar dentro de esa inmensa isla verde de bosque que aún sobrevive en Lambayeque y que ha sido respetada por sus pobladores durante cientos de años, ya que provee de la multifacética algarroba, alimento de ganado, abejas, personas y aves. Lo único que nos queda es apoyar que se haga justicia y vigilar otras áreas protegidas para que no se enfermen de cáncer.

8. Las Aves más amenazadas del Mundo: Rare Birds Yearbook 2008, publicado el 13 de junio de 2008

septiembre 4, 2008

Hace varios meses me llegó un correo solicitándome información actualizada sobre la Pava Aliblanca (Penelope albipennis) para un libro que sería un compendio actualizado de las especies más amenazadas del mundo. Hace unas pocas semanas la publicación llegó a mis manos. Se llama Rare Birds Yearbook 2008 (www.rarebirdsyearbook.com/index.htm), editado por Erik Hirschfeld en asociación con BirdLife International.

Revisando las páginas del libro, me doy cuenta que este es un referente para aquellas personas que trabajan con especies amenazadas. Aquí se agrupa a las en ese entonces 189 especies clasificadas como “Globalmente Críticamente Amenazadas”
(www.rarebirdsyearbook.com/species.htm), haciéndose una descripción para cada especie, su rango y población, amenazas, acciones de conservación llevadas a cabo y las requeridas para asegurar su conservación en el largo plazo. El texto viene acompañado de fotografías (o dibujos en caso no hayan fotos), un mapa de su área de distribución y un recuadro (en algunas especies), con las fechas mas significativas de la historia de la especie.

El Peru esta representado en este libro (y esperemos que cada vez estemos menos representados) por Penelope albipennis (Pava Aliblanca), Podiceps taczanowskii (Zambullidor de Junín), Aglaeactis aliciae (Colibrí de Espalda Púrpura), Polioptila clementsi (Perlita de Iquitos) y Cinclodes aricomae (Churrete Real), además de por dos especies de Albatros y un Petrel que ocurren en el mar frente a las costas peruanas.
Las primeras páginas contienen una serie de artículos sobre diferentes temas, así como semblanzas de algunos investigadores que han contribuido con la ornitología con el descubrimiento de nuevas especies para la ciencia. Entre estos últimos, hay un par de páginas dedicadas a Frank Lambert, ornitólogo inglés que en los últimos años se ha dedicado a recorrer el Perú y conocer a sus aves.

Entre los diferentes temas que se tratan en estas páginas previas a la ficha de cada una de las especies amenazadas, el ecoturismo salta a la vista, pues un ejemplo recurrente en el texto de este artículo es el Perú, especialmente los territorios de Tambopata, bastante conocidos y famosos por sus coloridas colpas rebosantes de guacamayos. Entre las fotografías de especies amenazadas y del Perú, aparecen los nombres de tres fotógrafos peruanos: Heinz Plenge, Alejandro Tabini y Alejandro Tello. En los textos también se hace mención al CANATURA (Club de Amigos de la Naturaleza, http://www.everyoneweb.com/canatura.org/).

Revisando la situación de las especies listadas, nos damos cuenta de que algunas aves si están en situación bastante critica. Aquí algunos ejemplos:
• Kaempfer’s Woodpecker (Celeus obrieni): Se sabe que quedan 23 individuos en Brasil. Fue redescubierto en el 2006 luego de 80 años.
• Jamaican Pauraque (Siphonorhis americana): Endémico de Jamaica, no se ha vuelto a ver desde 1860.
• Puerto Rican Amazon (Amazona vittata): Quedan entre 30 y 35 individuos en Puerto Rico.
• Negros Fruit-dove (Ptilinopus arcanus): Se conoce solo de un espécimen colectado en la isla de Negros en 1953.
• Oahu Alauahio (Paroreomyza maculata): Endémico de la isla de Oahu, quedan menos de 10.

En Sudamérica tenemos también ejemplos de especies bastante amenazadas, tal como las tres especies cuyas fotos acompañan este artículo, cedidas gentilmente por Charles Hesse: Pale-headed Brush-finch (Atlapetes pallidiceps), de los cuales quedan 134 individuos en Ecuador, Araripe Manakin (Antilophia bokermanni), del que se estima existen 800 individuos en Brasil, y el Blue-throated Macaw (Ara glaucogularis), del cual se conoce, existen 120 individuos en Bolivia.
Es interesante notar que muchas de las especies más amenazadas se encuentran en pequeñas islas del Pacífico. También la destrucción de hábitat parece ser la causa más recurrente que ha ocasionado esta situación extrema de amenaza en estas especies. El libro tiene al final, una lista de las 154 especies de ave extintas desde el año 1500. Es espeluznante saber que entre 1970 y 1979 se extinguieron 4 especies y, entre 1980 y 1989, 7 especies. Hay además, 5 especies que ya están extintas en el estado silvestre y solo quedan algunos individuos en cautiverio. Entre ellas figuran dos especies de Sudamérica: un crácido, Crax mitu y un guacamayo, Cyanopsitta spixii. Algunas páginas del libro se pueden bajar de:

http://www.rarebirdsyearbook.com/samples/172-173.pdf
http://www.rarebirdsyearbook.com/samples/12-13.pdf

En estos tiempos, con el calentamiento global haciendo sentir sus efectos cada vez de forma más inclemente, las aves están enfrentando nuevas amenazas que van desde cambios en el clima y el hábitat hasta des-sincronizaciones en la oferta de alimento, especialmente para aves migratorias, quienes llegan a un lugar de descanso y alimentación luego de miles de kilómetros de viaje y los pequeños insectos que les servían de alimento ya nacieron y volaron a causa del cambio en las temperaturas. Esperemos que la situación no se escape del control y podamos actuar a tiempo para detener esta ola de extinción que se avecina. Esperemos que cada vez se mencione menos a Perú en las próximas ediciones de este libro o se nos mencione como un ejemplo de recuperación de especies amenazadas. Creo que sí podemos hacerlo. Como dice Don Gustavo del Solar: La conservación es tarea de todos…

7. Aves regionales: ¿Qué nos dice la taxonomía de las aves de Perú?, publicado el 29 de mayo de 2008

septiembre 4, 2008

Desde hace mucho tiempo, por lo menos desde la década de los 60s, se estableció que el “Gallito de las Rocas” era el ave nacional del Perú. Salió en libros y textos escolares, la gente lo comentaba y muchos hasta ahora lo creen. ¿Por qué se eligió esta ave? Esto fue gracias a la iniciativa de un parlamentario cusqueño, gente aguerrida, que por aquellos años, la declaró como tal basándose en la belleza indiscutible del ave, el hecho de que hubiera en el departamento de Cusco y que su nombre científico fuera Rupicola peruviana.

Por aquel entonces, ello bastaba, y esto, si bien se difundió, no quedó en ningún documento oficial. Hace pocos años, la pava aliblanca, símbolo de la conservación en el Perú, luchó por obtener esta distinción a través de un dispositivo legal, pero no lo obtuvo, mas sí el reconocimiento por parte del parlamento peruano de “Ave de Interés Nacional”. Y es que en el Perú tenemos tanta diversidad de aves, que ponernos de acuerdo en nombrar un ave nacional es difícil. Aquellas aves que solo ocurren en el Perú, es decir, endémicas, no ocurren en todas las regiones de nuestro país y, aquellas que ocurren en todas las regiones, también ocurren en otros países. Creo que ahí radica la dificultad de decidir cuál puede ser nuestra ave nacional. Lo que sí creo, es que debe ser exclusiva del Perú, o ustedes creen que el trago nacional podría ser el “Cuba Libre” o la “Piña Colada”? Obviamente no, y lo es el Pisco Sour porque lo sentimos más nuestro que cualquier otro trago (aunque el Cóctel de Algarrobina es un muy buen competidor, ¿di?)

Por otro lado, si mal no recuerdo, desde el 2001 hay iniciativas para declarar “Aves regionales”. Ahí sí, mi querida Pava Aliblanca ganó el derecho de ser declarada como la primera “Ave símbolo” (o ave regional, o ave de interés, o como se le quiera llamar), de alguna región del Perú: La región Lambayeque. Luego de este ejemplo, en Amazonas se declaró al Colibrí Cola de Espátula, y en Junín al Zambullidor de Junín. Claro que esto es excelente, pero debería venir acompañado de un compromiso de las autoridades y la sociedad civil, de difundirlo, sino, será un papel más en la larga lista de “Ordenanzas Regionales” que se emiten con frecuencia.

Pero abstrayéndonos de esta parte “política”, hagamos una revisión de lo que nos dicen los nombres científicos sobre nuestras aves, haciendo alusión a la geografía peruana. Si cogemos el fabuloso “Birds of Perú” (ojo, versión con nombres en inglés) y le echamos un vistazo, encontraremos que hay muchos nombres que hacen alusión al Perú y su geografía. Para empezar, el nombre “Peruvian” (Peruano) para dar el nombre en inglés a una especie aparece en por lo menos 15 especies. Veamos: Peruvian Pelican, Peruvian Diving-Petrel, Peruvian Booby, Peruvian Thick-knee, Peruvian Tern, Peruvian Pigeon, West-Peruvian Dove, Peruvian Screech-Owl, Peruvian Piedtail, Peruvian Sheartail, Peruvian Recurvebill, Peruvian Meadowlark, Peruvian Sierra-Finch, Peruvian Plantcutter y Peruvian Martin.

Pero, hay un grupo de especies, a las cuales les podemos sumar la característica de además de tener la palabra “Peruvian” en el nombre en inglés, también aparece en el nombre científico de la especie: Peruvian Pygmy-Owl (Glaucidium peruanum), Peruvian Antpitta (Grallaria peruviana) y Peruvian Wren (Cynnycerthia peruana). Mientras que, si solo vemos el nombre científico, tenemos al Wavy-breasted Parakeet (Pyrrhura peruviana), Coastal Miner (Geositta peruviana), Ash-throated Gnateater (Conopophaga peruviana) y Parrot-billed Seedeater (Sporophila peruviana).

Increíble la cantidad de veces que aparece la palabra Perú en los nombres de las aves, pero si exploramos aves con nombres comunes o científicos donde aparezcan los departamentos del Perú, tenemos al Junín Grebe, Tumbes Hummingbird, Tumbes Sparrow, Tumbes Tyrant, Tumbes Swallow, Apurimac Spinetail, Junín Canastero, Ancash Tapaculo, Piura Chat-Tyrant (Ochthoeca piurae).

Hablando más específicamente de ciudades, provincias, nombre de ríos y lagos, tenemos aves con nombres como Nazca Booby, Titicaca Grebe, Purus Jacamar, Coppery-chested Jacamar (Galbula pastazae), Yellow-browed Toucanet (Aulacorynchus huallagae), Vilcabamba Thistletail (Schizoeaca vilcabambae), Vilcabamba Tapaculo (Scytalopus vilcabambae), Marañón Spinetail (Synallaxis maranonica) , Marañón Crescentchest (Melanopareia maranonica), Marañón Thrush (Turdus maranonicus), Marcapata Spinetail (Cranioleuca marcapatae), Line-fronted Canastero (Asthenes urubambensis), Iquitos Gnatcatcher y Puna Ground-Tyrant (Muscisaxicola juninensis). Incluso, tenemos aves que llevan sus nombre comunes y científicos como nuestras áreas protegidas, tales como Acre Antshrike (Tamnophilus divisorius), Manu Antbird (Cercomacra manu), Mishana Tyrannulet, Allpahuayo Antbird y Sira Tanager.

Para redondear nuestro orgullo nacional, hay aves que tienen como nombre la palabra “Inca”, que hace alusión a nuestros antepasados, como Inca Tern, Inca Flycatcher e Inca Wren. Incluso, existe un género de pequeñas aves tipo gorriones totalmente endémico al Perú, el cual consta de cinco especies, el cual se llama Incaspiza. Además, hay una Cotinga, la White-cheecked Cotinga (Zaratornis stresemanni), cuyo género se originó por encontrársele en el célebre pero amenazado Bosque de Zárate. Como vemos, no estamos hablando de aves endémicas del Perú, pues muchas de ellas ocurren en nuestras países vecinos; ni tampoco de aves regionales, sino solamente dando una muestra de lo diverso que es nuestro país en aves. Tan diverso, que tenemos todos estos nombres geográficos tan específicos para las aves que aquí he querido poner al conocimiento de todos, para que los tengamos, conozcamos y sepamos que existen. Y estoy seguro, que si la taxonomía sigue avanzando, seguramente muchas otras subespecies se convertirán en especies, como es el caso del Junín Rail (Laterallus tuerosi), Piura Hemispingus (Hemispingus piurae) y muchas otras más, y seguramente aves con el nombre de “Peruvian” seguirá creciendo.

LES ROGARÍAMOS DEJAR SUS COMENTARIOS EN EL ESPACIO QUE LE HEMOS DEDICADO A ESTE ARTÍCULO EN LA PÁGINA PRINCIPAL DE VOL. ESTAMOS TRABAJANDO EN NUESTRO SERVIDOR PARA EVITAR EL INGRESO DE VIRUS INFORMÁTICOS. MUCHAS GRACIAS PO LA COMPRENSIÓN…
Desde hace mucho tiempo, por lo menos desde la década de los 60s, se estableció que el “Gallito de las Rocas” era el ave nacional del Perú. Salió en libros y textos escolares, la gente lo comentaba y muchos hasta ahora lo creen. ¿Por qué se eligió esta ave? Esto fue gracias a la iniciativa de un parlamentario cusqueño, gente aguerrida, que por aquellos años, la declaró como tal basándose en la belleza indiscutible del ave, el hecho de que hubiera en el departamento de Cusco y que su nombre científico fuera Rupicola peruviana.

Por aquel entonces, ello bastaba, y esto, si bien se difundió, no quedó en ningún documento oficial. Hace pocos años, la pava aliblanca, símbolo de la conservación en el Perú, luchó por obtener esta distinción a través de un dispositivo legal, pero no lo obtuvo, mas sí el reconocimiento por parte del parlamento peruano de “Ave de Interés Nacional”. Y es que en el Perú tenemos tanta diversidad de aves, que ponernos de acuerdo en nombrar un ave nacional es difícil. Aquellas aves que solo ocurren en el Perú, es decir, endémicas, no ocurren en todas las regiones de nuestro país y, aquellas que ocurren en todas las regiones, también ocurren en otros países. Creo que ahí radica la dificultad de decidir cuál puede ser nuestra ave nacional. Lo que sí creo, es que debe ser exclusiva del Perú, o ustedes creen que el trago nacional podría ser el “Cuba Libre” o la “Piña Colada”? Obviamente no, y lo es el Pisco Sour porque lo sentimos más nuestro que cualquier otro trago (aunque el Cóctel de Algarrobina es un muy buen competidor, ¿di?)

Por otro lado, si mal no recuerdo, desde el 2001 hay iniciativas para declarar “Aves regionales”. Ahí sí, mi querida Pava Aliblanca ganó el derecho de ser declarada como la primera “Ave símbolo” (o ave regional, o ave de interés, o como se le quiera llamar), de alguna región del Perú: La región Lambayeque. Luego de este ejemplo, en Amazonas se declaró al Colibrí Cola de Espátula, y en Junín al Zambullidor de Junín. Claro que esto es excelente, pero debería venir acompañado de un compromiso de las autoridades y la sociedad civil, de difundirlo, sino, será un papel más en la larga lista de “Ordenanzas Regionales” que se emiten con frecuencia.

Pero abstrayéndonos de esta parte “política”, hagamos una revisión de lo que nos dicen los nombres científicos sobre nuestras aves, haciendo alusión a la geografía peruana. Si cogemos el fabuloso “Birds of Perú” (ojo, versión con nombres en inglés) y le echamos un vistazo, encontraremos que hay muchos nombres que hacen alusión al Perú y su geografía. Para empezar, el nombre “Peruvian” (Peruano) para dar el nombre en inglés a una especie aparece en por lo menos 15 especies. Veamos: Peruvian Pelican, Peruvian Diving-Petrel, Peruvian Booby, Peruvian Thick-knee, Peruvian Tern, Peruvian Pigeon, West-Peruvian Dove, Peruvian Screech-Owl, Peruvian Piedtail, Peruvian Sheartail, Peruvian Recurvebill, Peruvian Meadowlark, Peruvian Sierra-Finch, Peruvian Plantcutter y Peruvian Martin.

Pero, hay un grupo de especies, a las cuales les podemos sumar la característica de además de tener la palabra “Peruvian” en el nombre en inglés, también aparece en el nombre científico de la especie: Peruvian Pygmy-Owl (Glaucidium peruanum), Peruvian Antpitta (Grallaria peruviana) y Peruvian Wren (Cynnycerthia peruana). Mientras que, si solo vemos el nombre científico, tenemos al Wavy-breasted Parakeet (Pyrrhura peruviana), Coastal Miner (Geositta peruviana), Ash-throated Gnateater (Conopophaga peruviana) y Parrot-billed Seedeater (Sporophila peruviana).

Increíble la cantidad de veces que aparece la palabra Perú en los nombres de las aves, pero si exploramos aves con nombres comunes o científicos donde aparezcan los departamentos del Perú, tenemos al Junín Grebe, Tumbes Hummingbird, Tumbes Sparrow, Tumbes Tyrant, Tumbes Swallow, Apurimac Spinetail, Junín Canastero, Ancash Tapaculo, Piura Chat-Tyrant (Ochthoeca piurae).

Hablando más específicamente de ciudades, provincias, nombre de ríos y lagos, tenemos aves con nombres como Nazca Booby, Titicaca Grebe, Purus Jacamar, Coppery-chested Jacamar (Galbula pastazae), Yellow-browed Toucanet (Aulacorynchus huallagae), Vilcabamba Thistletail (Schizoeaca vilcabambae), Vilcabamba Tapaculo (Scytalopus vilcabambae), Marañón Spinetail (Synallaxis maranonica) , Marañón Crescentchest (Melanopareia maranonica), Marañón Thrush (Turdus maranonicus), Marcapata Spinetail (Cranioleuca marcapatae), Line-fronted Canastero (Asthenes urubambensis), Iquitos Gnatcatcher y Puna Ground-Tyrant (Muscisaxicola juninensis). Incluso, tenemos aves que llevan sus nombre comunes y científicos como nuestras áreas protegidas, tales como Acre Antshrike (Tamnophilus divisorius), Manu Antbird (Cercomacra manu), Mishana Tyrannulet, Allpahuayo Antbird y Sira Tanager.

Para redondear nuestro orgullo nacional, hay aves que tienen como nombre la palabra “Inca”, que hace alusión a nuestros antepasados, como Inca Tern, Inca Flycatcher e Inca Wren. Incluso, existe un género de pequeñas aves tipo gorriones totalmente endémico al Perú, el cual consta de cinco especies, el cual se llama Incaspiza. Además, hay una Cotinga, la White-cheecked Cotinga (Zaratornis stresemanni), cuyo género se originó por encontrársele en el célebre pero amenazado Bosque de Zárate. Como vemos, no estamos hablando de aves endémicas del Perú, pues muchas de ellas ocurren en nuestras países vecinos; ni tampoco de aves regionales, sino solamente dando una muestra de lo diverso que es nuestro país en aves. Tan diverso, que tenemos todos estos nombres geográficos tan específicos para las aves que aquí he querido poner al conocimiento de todos, para que los tengamos, conozcamos y sepamos que existen. Y estoy seguro, que si la taxonomía sigue avanzando, seguramente muchas otras subespecies se convertirán en especies, como es el caso del Junín Rail (Laterallus tuerosi), Piura Hemispingus (Hemispingus piurae) y muchas otras más, y seguramente aves con el nombre de “Peruvian” seguirá creciendo.

LES ROGARÍAMOS DEJAR SUS COMENTARIOS EN EL ESPACIO QUE LE HEMOS DEDICADO A ESTE ARTÍCULO EN LA PÁGINA PRINCIPAL DE VOL. ESTAMOS TRABAJANDO EN NUESTRO SERVIDOR PARA EVITAR EL INGRESO DE VIRUS INFORMÁTICOS. MUCHAS GRACIAS PO LA COMPRENSIÓN…